Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

Maquetas de aviones de helice XF-84H

maquetas de aviones

Efectivamente, una vez que se concibiese este extraño aparato, se han construido distintos modelos de aeroplanos militares dotados de hélices o bien turbohélices, mas está claro que el Republic XF-84H puso punto y final a una temporada en la que la hélice fue la reina de los cielos en guerra. Lo atrayente de este aeroplano se halla en su diseño, que llevaba al máximo lo que una hélice podía ofrecer en un aeroplano de combate. Híbrido singular, unía lo mejor de lo tradicional de la aviación con el muy nuevo, por entonces, mundo de los jets.

De este aeroplano solo se edificaron dos aparatos, si bien verdaderamente fue uno el que voló en corta fase de pruebas. El día de hoy solamente se conserva uno de ellos, en el Museo de la Fuerza Aérea de USA de Wright-Patterson. Entre las características particulares de este aeroplano, se halla una consideración teorética puesto que, como siempre y en todo momento voló en fase de pruebas y no pasó de ahí, se ignora si hubiese podido conseguir lograr su potencial por el hecho de que, por lo menos sobre el papel, se trató del aeroplano de hélice más veloz nunca construido, capaz de lograr Mach 0,9. Es un modelo para las maquetas de aviones, muy apreciado por ser muy singular y por ser el último avión de guerra con hélice, cuando aparecieron las turbinas a reacción.

 El XF-84H voló por vez primera el veintidos de julio de mil novecientos cincuenta y cinco. Era un aparato extraño, a medio camino de dos mundos sin pertenercer verdaderamente a ninguno de ellos. Puede adivinarse en su fuselaje la presencia de la célula sobre la que fue construido, propia de un reactor F-84F. Fue construido por Republic Aviation como posible aspirante a poblar portaviones, siendo un caza capaz de despegar de las pistas de esas enormes naves marinas sin precisar catapulta. La idea no llegó a parte alguna, y no es para menos.

 El motor a reacción que movía la hélice era tan potente que, por más que los ingenieros lo procuraron, conducir este monstruo se transformaba en labor imposible. Cuentan las crónicas de los ensayos que uno de los pilotos de prueba, tras un primer y único vuelo, se negó a volver a ponerse a los mandos de aquella cosa.

¿Alguien tuvo las narices de sentarse sobre cabina y volarlo? Sí, el conductor de pruebas Hank Baird hizo el resto de vuelos, hasta la docena, mas ninguno fue sosegado y todos acabaron en aterrizajes conflictivos. No extrañará, por consiguiente, que este aeroplano se quedase en simple pesadilla para los ingenieros.

Ahora bien, una máquina tan inusual, si bien fuera una insensatez, debía tener algo para resaltar sobre el resto. Aparte de ser considerado como el aeroplano de hélice más veloz, si bien de forma teorética como he comentado, es del mismo modo reconocido como el más estruendoso, es posible que de ahí le venga su nombre de guerra: Thunderscreech.

Cuentan los testigos que, al arrancar la turbina, el estruendo era inaguantable. A cuarenta quilómetros de distancia podía distinguirse su horrendo rumor y, para colmo, quienes se encontraban cerca sentían todo tipo de mareos y náuseas ocasionadas por las vibraciones. La razón se encontraba en la hélice puesto que, sumado al ruido del reactor, los extremos de las zapas de la hélice rompían la barrera del sonido, creando una cadena de estallidos sónicos bastante difíciles de aguantar, capaces de romper ventanas a kilómetros de distancia.

Fuente: maquetas y modelismo

 

Be the first to comment on "Maquetas de aviones de helice XF-84H"

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*